Hoy, se tuvo que abrir el baúl, donde guardo todas mis conversiones con Di.s, donde tengo todas las oraciones alguna vez hechas y sus respuestas, donde puedo ver las fotos de los tiempos que hemos pasado juntos, y donde recuerdo con cariño las muchas veces que ha estado para mi. Hoy fue uno de esos días de nostalgias, más no de aquellas donde se añoran tiempos que no volverán, si no de aquellas donde se aprecia lo que se tiene, y se anhela lo mucho que vendrá.
Hoy fue de esos días, donde recordé que llorar en Sus brazos es la mejor forma de encontrar consuelo, y donde las lágrimas son realmente enjugadas sin encontrar temor ni juicio, y lloré, por que mis sentimientos están a salvo con El.
Hoy recordé que su regazo es el mejor lugar para abrir el corazón, y sentirme escuchada, amada y comprendida... y hablé. Recordé que Sus consejos son los más sabios que pueden darme, y que ante Su presencia es mejor callarse... y callé.
Hoy recordé que Sus manos son la mejor guía y fuerte soporte son Sus brazos, para volver al camino y recobrar las fuerzas que se van perdiendo en el viaje, hoy, tomé su mano, hoy, descansé en sus brazos.
Hoy abrí el baúl, y sus páginas me recordaron, lo que siempre supe, lo que en realidad jamás había olvidado, es solo que necesito leerlo de nuevo de vez en cuando, para sentirme viva y saberme amada. Para escuchar Su voz bien dentro de mi alma. Y saber que en cada página, me habla como a Su hija amada.
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